Grant Larson, Director de Diseño de Proyectos Especiales en Porsche, se jubila a finales de 2025 tras treinta y seis años dando forma al sueño de la marca alemana.
El diseñador estadounidense, clave en proyectos como el prototipo del Boxster, deja un legado basado en el diseño auténtico y la colaboración con ingenieros.
En sus últimos años, Larson ha dedicado gran parte de su tiempo al programa de personalización Sonderwunsch, haciendo realidad los sueños de los clientes más exigentes de Porsche.
Una era llega a su fin en el mundo del diseño automovilístico. Grant Larson, actual Director de Diseño de Proyectos Especiales en Porsche, se prepara para la jubilación tras treinta y seis emocionantes años en la marca. En una conversación con Porsche Newsroom, el diseñador ha repasado los momentos más destacados de una carrera marcada por la colaboración, el arte y un profundo afecto por los vehículos de la firma de Stuttgart.
Larson se despide de una trayectoria profesional en la que ha ayudado a dirigir innumerables proyectos: prototipos, ediciones especiales, coches de carretera y de circuito, así como encargos únicos para clientes. Siempre ha destacado que sus logros han sido posibles gracias a un equipo muy unido y talentoso donde cada integrante complementa a los demás.
"Cada uno de los integrantes tiene sus puntos fuertes, y todos ellos se complementan entre sí", afirmó Larson sobre su equipo en Porsche.
El interés de Larson por los coches comenzó durante su infancia en Billings, Montana, en los Estados Unidos. Recuerda estar de pie, a la altura de los paragolpes en la década de 1960, completamente fascinado por lo que veía. Aquella perspectiva infantil, más baja, le permitía apreciar detalles que marcarían su futuro.
- Orígenes - Infancia en Montana, fascinado por los cambios anuales de los modelos estadounidenses.
- Formación - Diseño industrial en el Instituto de Arte y Diseño de Milwaukee.
- Primeros pasos - Paso por Audi en Alemania antes de llegar a Porsche en 1989.
- Filosofía de diseño - Cada elemento debe estar ahí por una razón, sin adornos innecesarios.
- Proyecto estrella - Prototipo del Boxster presentado en el Salón de Detroit de 1993.
Tras graduarse en 1986, se mudó a Alemania y se unió al motivado equipo de Audi durante un período especialmente creativo. Tres años después, en 1989 y con treinta y dos años, Larson dio el salto a Porsche, uniéndose al equipo altamente especializado de Weissach. El entorno le impresionó inmediatamente al conocer a personas que consideraba iconos de la industria.
Cuando se le pregunta por los proyectos más significativos, Larson sonríe y responde: "Los proyectos en los que tuve más libertad". Uno de ellos fue, sin duda, el prototipo del Boxster, presentado en el Salón del Automóvil de Detroit de 1993 durante un período económico difícil para Porsche.
"Nada salió mal. Todo encajó a la perfección", recordó Larson sobre el desarrollo del prototipo Boxster.
El diseñador siempre ha seguido una filosofía de diseño auténtica. Aunque evita la frase manida "la forma sigue a la función", sí cree firmemente que las cosas deben estar ahí por una razón. Nunca le han gustado los adornos innecesarios ni las entradas de aire donde no se necesita aire.
Esta mentalidad se moldeó trabajando en estrecha colaboración con los ingenieros de Porsche. Larson siempre ha valorado escuchar a los expertos técnicos cuando presentan una solución óptima desde su perspectiva, considerando que su trabajo como diseñador es entonces sacar el máximo partido de esa solución.
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Nombre | Grant Larson |
| Cargo | Director de Diseño de Proyectos Especiales |
| Marca | Porsche AG |
| Tiempo en Porsche | 36 años (1989-2025) |
| Origen | Billings, Montana (EE.UU.) |
| Proyecto emblemático | Prototipo Boxster (Salón Detroit 1993) |
| Programa estrella reciente | Sonderwunsch (personalización) |
| Filosofía de diseño | Elementos con razón de ser, sin adornos innecesarios |
En los últimos años, Larson ha dedicado gran parte de su tiempo al programa de personalización Sonderwunsch, trabajando directamente con los clientes para hacer realidad sus ideas más exclusivas. Esta tarea le resulta profundamente gratificante, pues como él mismo afirma: "Realmente estás haciendo realidad los sueños".
El programa requiere que los diseñadores escuchen atentamente y guíen a los compradores en sus elecciones. Larson, que confiesa ser fanático de los verdes, siempre aconseja a los clientes que el color es una decisión muy personal, y aunque puede compartir sus gustos, la elección final debe reflejar la personalidad del propietario.
"Los diseñadores nunca se jubilan realmente. Dejaré Porsche, pero seguiré diseñando coches como hobby", declaró Larson sobre su futuro.
Aunque se retira oficialmente del mundo laboral, Larson no lo considera el final. Afirma que los diseñadores nunca se jubilan realmente y que, aunque dejará Porsche
Entre sus joyas personales se incluyen un 356 Speedster plateado y negro, un 356 Coupé aligerado pintado en gris New York Stone y un 911 Carrera S de la generación 997 en negro sobre negro, su elección preferida para esas formas, especialmente al atardecer.
Mirando atrás en su etapa en Porsche, Larson afirma: "Me ha encantado estar aquí. Me enamoré de la marca, disfruté de la gente con la que trabajé y tuve la suerte de triunfar en los proyectos en los que participé". Su consejo para los próximos diseñadores es mantener viva la pasión tradicional, especialmente en una era donde los coches se vuelven más autónomos.
Y para su sucesor, Emiel Burki, su recomendación es clara: "Lo importante es el cliente: ¡comparte su pasión y disfruta del viaje!". Un legado de tres décadas y media que, como él mismo reconoce, han pasado volando.