BMW Group ha vuelto a demostrar la fortaleza de su producción en Alemania. En 2025 fabricó más de un millón de vehículos en sus plantas del país.
Este volumen representa una cuarta parte de toda la producción automovilística alemana, que según la VDA alcanzó los 4,15 millones de unidades.
La clave del éxito reside en la flexibilidad de la BMW iFACTORY, que permite fabricar en una misma línea coches de combustión, híbridos y eléctricos.
Milan Nedeljković, miembro del Consejo de Administración responsable de Producción, ha destacado que este logro es un "fuerte testimonio de la fuerza innovadora de Alemania".
Para mantener esta competitividad, la empresa apuesta sistemáticamente por la innovación y la digitalización, al tiempo que pide a los políticos "condiciones marco competitivas" para el país como localización industrial.
Nuestras plantas son una prueba impresionante de lo competitiva que es la industria alemana. Producir más de un millón de vehículos en 2025 es un fuerte testimonio de la fuerza innovadora de Alemania.
Las plantas de Dingolfing, Leipzig, Múnich y Regensburg son los pilares de la red de producción internacional del grupo. Todas operan bajo la visión unificada de la BMW iFACTORY.
Este concepto garantiza estructuras optimizadas, procesos eficientes y la máxima flexibilidad, permitiendo responder con agilidad a las fluctuaciones de la demanda y a las cambiantes condiciones del mercado.
PRODUCCIÓN POR PLANTA Y MODELOS (2025)
- Dingolfing: Serie 4, 5, 7, 8, i5, i7, iX, M4, M5. Variantes: Eléctrica (BEV), Combustión (ICE), Híbrido enchufable (PHEV).
- Leipzig: Serie 1, Serie 2 Active Tourer y Gran Coupé, MINI Countryman. Variantes: BEV, ICE, PHEV.
- Múnich: Serie 3, Serie 4 Gran Coupé, i4, M3. Variantes: BEV, ICE, PHEV.
- Regensburg: BMW X1, X2, iX1, iX2. Variantes: BEV, ICE, PHEV.
- Filosofía: Todas las plantas producen los tres tipos de propulsión en las mismas líneas de montaje.
Esta capacidad de producir múltiples tecnologías de propulsión en una única línea es un pilar fundamental de la resiliencia del grupo y una ventaja competitiva clave en una industria en plena evolución.
Los vehículos fabricados en Alemania están destinados principalmente al mercado europeo, siguiendo el principio de valor añadido distribuido globalmente. Para América y China, los volúmenes de producción local se ajustan aproximadamente a las ventas en esas regiones.
LA CLAVE: LA FLEXIBILIDAD DE LA BMW iFACTORY
- Visión: Un concepto de producción unificado para todas las plantas globales de BMW.
- Flexibilidad: Líneas de montaje capaces de fabricar coches de combustión, híbridos y eléctricos sin cambios.
- Agilidad: Permite ajustar rápidamente la producción según la demanda de cada tecnología.
- Resiliencia: Reduce la dependencia de las fluctuaciones del mercado de una sola tecnología.
- Competitividad: Considerada una ventaja clave en la industria de automoción actual.
- Digitalización: Procesos altamente digitalizados para garantizar eficiencia y calidad.
Nedeljković ha subrayado que la industria automovilística alemana posee una "experiencia única, un conocimiento extenso y una cultura apasionada del automóvil" que pocas localizaciones en el mundo pueden igualar.
La capacidad de mantener una producción masiva y diversificada en un país de alto coste laboral como Alemania es un logro que el grupo atribuye a su inversión constante en innovación de procesos.
CONTEXTO: LA PRODUCCIÓN AUTOMOVILÍSTICA EN ALEMANIA
- Producción total 2025: 4,15 millones de vehículos (según VDA).
- Cuota de BMW: Más de 1 millón de unidades, aproximadamente el 25%.
- Otros fabricantes: Volkswagen Group, Mercedes-Benz, Audi, Porsche, etc.
- Reto: Mantener la competitividad frente a localizaciones con menores costes.
- Estrategia: Apuesta por la alta tecnología, digitalización y flexibilidad para producir vehículos premium.
- Mercado principal: Europa, aunque las plantas alemanas también exportan a todo el mundo.
Superar el millón de unidades producidas en Alemania no es solo un hito cuantitativo para BMW. Es una declaración de intenciones sobre su compromiso con el país como centro de producción de alta gama y alta tecnología.
En un entorno de transición energética, la flexibilidad de sus plantas será más crucial que nunca para navegar entre la demanda de tecnologías tradicionales y la creciente cuota de los eléctricos puros.