El Rally Bandama-Côte d'Ivoire, apodado el "infierno africano", fue durante los años 70 y 80 una de las pruebas más duras y épicas del Campeonato del Mundo de Rally, creada por el visionario Jean-Claude Bertrand.
Esta maratón de resistencia, que llegó a superar los 4.000 km por pistas y savana, fue decisiva para títulos mundiales y reunió en su palmarés a leyendas como Mäkinen, Waldegård, Röhrl y Blomqvist.
Bertrand, también inspirador del París-Dakar, concibió el Bandama como "la carrera más dura del mundo", un reto que pocos equipos lograban completar.
La historia del Campeonato del Mundo de Rally está jalonada de pruebas legendarias, y entre ellas ocupa un lugar destacado el Rally Bandama-Côte d'Ivoire. Conocido popularmente como el "infierno africano", esta carrera no fue un simple apéndice del famoso Safari Rally, sino una prueba con identidad propia: una verdadera maratón de resistencia concebida para ser la más despiadada del planeta.
Su creador fue el francés Jean-Claude Bertrand, quien llegó a Costa de Marfil en 1952. Apasionado del motor, organizó la primera edición en 1969, bautizándola con el nombre del principal río del país. Desde el principio, su filosofía fue clara: diseñar una prueba que pusiera al límite a hombres y máquinas. Los primeros ganadores, como Marc Gerenthon (Renault 8 Gordini) o Bob Neyret (Peugeot 504), ya eran héroes por simplemente llegar a meta.
Bertrand quería que su carrera fuera la más dura al mundo. En 1972, de 45 equipos al inicio, ninguno vio la bandera a cuadros
La dureza del Bandama quedó grabada a fuego en la edición de 1972, cuando ninguno de los 45 equipos inscritos logró terminar la prueba. Este resultado le valió el sobrenombre de "El Rally de lo Imposible". La carrera, que solía superar los 4.000 kilómetros por pistas y terrenos de sabana, era un filtro implacable.
La mente inquieta de Bertrand no se conformó. En 1975 creó el Rallye Côte d'Ivoire-Côte d'Azur (también llamado Abidjan-Nice), una increíble travesía que unía África con Europa para motos, camiones y coches. Fue en esta prueba donde Thierry Sabine se perdió en el desierto libio en 1977, experiencia que le inspiraría para fundar el mítico Rally París-Dakar.
Pero Bertrand nunca abandonó su criatura original. El Bandama se consolidó con victorias de pesos pesados como el finlandés Timo Mäkinen con Peugeot 504 en 1974 y 1976. Su entrada en el Campeonato del Mundo en 1978 le dio el estatus que merecía. Aquel año, bajo lluvias torrenciales, sólo nueve equipos terminaron, con Jean-Pierre Nicolas (Peugeot 504) como vencedor.
- Creador: Jean-Claude Bertrand (primera edición en 1969).
- Característica: Maratón de resistencia de ~4.000 km, más dura que el Safari.
- Apodo: "El Rally de lo Imposible" / "Infierno Africano".
- En el Mundial: Desde 1978 hasta 1992. Decisivo para el título en 1979 y 1982.
- Leyendas Ganadoras: Mäkinen, Waldegård, Nicolas, Röhrl, Blomqvist, Kankkunen.
- Conexión histórica: Bertrand inspiró a Thierry Sabine para crear el París-Dakar.
El Bandama pronto se convirtió en un escenario decisivo para el título mundial. En 1979, última cita del año, Hannu Mikkola ganó con Mercedes, pero el subcampeón Björn Waldegård se llevó el campeonato. En 1982, la prueba fue testigo de un duelo épico: el debut mundialista de Audi con Michèle Mouton frente a Walter Röhrl con Opel. Aunque Mouton dominó inicialmente, problemas mecánicos y la implacable consistencia de Röhrl le dieron la victoria y el título al alemán.
La lista de ganadores es un who's who del rally mundial: Björn Waldegård se impuso en cuatro ocasiones (1979, 1980, 1983, 1986), Timo Salonen ganó en 1981 con Datsun, Stig Blomqvist lo hizo con Audi en 1984, y Juha Kankkunen logró una polémica victoria compartida con Waldegård en 1985, adjudicándosela por un mejor tiempo en un sector inicial.
En 1982, el Bandama vio el debut mundialista de Audi y el duelo entre Michèle Mouton y Walter Röhrl por el título
La prueba también tuvo capítulos peculiares. En 1989, Alain Oreille logró la única victoria mundial de un coche de Grupo N (Renault 5 Turbo). Y en 1985, un escándalo empañó la carrera cuando se descubrió que el Audi Quattro de Michèle Mouton había sido reemplazado clandestinamente por otro coche durante la etapa, lo que llevó a su retirada.
La era dorada terminó en 1992. A partir de 1993, el rally salió del calendario mundial y recuperó su nombre original de Bandama, perdiendo progresivamente relevancia internacional. Su creador, Jean-Claude Bertrand
El legado del Rally Bandama permanece como el de una verdadera aventura. Fue una prueba donde la supervivencia valía más que la velocidad pura, donde la estrategia, la fiabilidad y la capacidad de soportar el sufrimiento separaban a los ganadores. En la era moderna de rallyes más cortos y espectaculares, el Bandama representa un capítulo irrepetible de épica y locura sobre ruedas en el corazón de África.
El Bandama fue una prueba donde la supervivencia valía más que la velocidad, un capítulo irrepetible de épica en África
Hoy, el Bandama es recordado con nostalgia por los puristas como el epítome del rally aventura. Una carrera que no solo ponía a prueba los coches, sino la resistencia física y mental de los equipos, la logística de los constructores y la capacidad de improvisación ante lo imprevisto. Un "infierno" que, para quienes lo superaron, se convirtió en el cielo de la gloria rallyística.