La penúltima etapa del Dakar 2026 se presenta como la última oportunidad real para remontar posiciones en un recorrido extremadamente variado y completo.
Desde Al Henakiyah hasta Yanbu, los 310 km de especial combinan pistas rápidas, tramos sinuosos, lechos de ríos sorpresa y dunas finales.
La organización advierte que, si las diferencias no son abismales, aún es posible dar un golpe sobre la mesa con una actuación perfecta.
El Rally Dakar 2026 entra en su fase definitiva con una etapa diseñada para poner a prueba la polivalencia absoluta de los competidores. Este viernes 16 de enero, la caravana abandona el vivac de Al Henakiyah rumbo a Yanbu, en la costa del Mar Rojo, tras un total de 718 kilómetros.
Con solo dos jornadas restantes tras esta, la etapa 12 representa la última chance significativa para alterar las clasificaciones. Los equipos que necesiten recuperar tiempo saben que es ahora o nunca, lo que promete una especial especialmente combativa desde el primer kilómetro cronometrado.
"Si las diferencias no fueran aún muy importantes en cabeza, todavía hay posibilidades de cambiar las cosas": un mensaje claro para los perseguidores.
La especial de 310 kilómetros es un compendio de todos los terrenos encontrados hasta ahora. Comienza con pistas rápidas donde los vehículos más potentes pueden intentar forzar una ventaja inicial, pero este tramo da paso rápidamente a secciones mucho más sinuosas y estrechas que favorecen la agilidad y la precisión.
Uno de los elementos más intrigantes es la inclusión de lechos de ríos secos en el recorrido. La organización alerta de que en estos sectores "cabe esperar todo tipo de sorpresas", desde cambios bruscos en la adherencia hasta rocas ocultas o cambios de dirección imprevistos.
- Distancia total: 718 km (408 km enlace + 310 km especial).
- Variedad extrema: Pistas rápidas, sinuosas, lechos de río y dunas en una misma especial.
- Momento clave: Penúltima etapa como última oportunidad real para remontar en la general.
La parte final de la especial reserva otra dificultad: las últimas dunas del Dakar 2026. Aunque no formarán un campo de dunas extenso, su aparición en el tramo conclusivo supone un desafío adicional para pilotos y vehículos ya fatigados, y un recordatorio de que el desierto siempre guarda una última sorpresa.
"En resumen, aún es posible dar un gran golpe sobre la mesa, si se tienen todas las cualidades": el guante está lanzado para los más completos.
Esta variedad de terrenos convierte la etapa en un verdadero examen de polivalencia. Los pilotos que hayan destacado en un solo tipo de superficie pueden encontrarse en desventaja frente a aquellos más equilibrados, capaces de adaptar su estilo de conducción a cada nuevo desafío que presenta el recorrido.
Para los equipos líderes, la estrategia será delicada. Deberán equilibrar la necesidad de defender su posición con la prudencia que exige un trazado tan traicionero, donde un error en un lecho de río o una duna puede arruinar el trabajo de doce días en cuestión de minutos.
| Segmento de la Especial | Tipo de Terreno | Desafío Principal |
|---|---|---|
| Inicial (≈100 km) | Pistas rápidas y abiertas | Velocidad máxima y gestión de la potencia |
| Intermedio (≈150 km) | Tramos sinuosos y estrechos | Precisión, agilidad y navegación técnica |
| Intermedio (≈30 km) | Lechos de ríos secos | Imprevistos, cambios de adherencia y rocas ocultas |
| Final (≈30 km) | Dunas residuales | Técnica en arena y gestión del riesgo final |
El enlace de 408 km hasta Yanbu, aunque no cronometrado, añade un factor de desgaste adicional. Los equipos deberán gestionar sus vehículos durante este traslado significativo para llegar en óptimas condiciones al inicio de la especial, especialmente si han sufrido daños en etapas anteriores.
La llegada a Yanbu tiene un simbolismo especial, al marcar el regreso a la civilización y a la costa tras semanas en el desierto. El ambiente cambia radicalmente, con el Mar Rojo como telón de fondo de lo que será la penúltima noche de la competición.
Los lechos de ríos secos son el elemento más impredecible, donde la experiencia y la capacidad de reacción serán puestas a prueba extrema.
En el apartado técnico, esta etapa variada puede favorecer a vehículos con suspensiones versátiles y una buena relación peso-potencia, capaces de brillar tanto en los rápidos como en los técnicos. La elección de neumáticos también será crucial, debiendo encontrar un compromiso entre duración y rendimiento en superficies mixtas.
Con el final a la vista, la tensión alcanza su punto máximo. Los resultados de esta etapa podrían consolidar líderes aparentemente imbatibles o, por el contrario, dar lugar a una emocionante lucha final en la última jornada del Dakar 2026. Todo está todavía por decidir.