La Dirección General de Tráfico ha autorizado pruebas con 19 vehículos Tesla sin conductor en carreteras españolas.
El permiso se enmarca en el programa Marco ES-AV y es válido hasta el 26 de noviembre de 2027.
Este proyecto sitúa a Tesla en la fase 3 o de pre-despliegue, el último escalón antes de su comercialización.
La conducción autónoma avanza en España con un nuevo hito. La Dirección General de Tráfico ha concedido a Tesla el permiso para probar su sistema de conducción sin conductor con 19 vehículos en nuestras carreteras.
Esta autorización, fechada el 27 de noviembre, se enmarca dentro del Programa Marco de Evaluación de la Seguridad y Tecnología de Vehículos Automatizados de la DGT.
Este paso acerca la realidad de cruzarnos con coches sin nadie al volante, una opción de movilidad que deja de ser futurista.
El proyecto tiene una validez de cuatro años, pudiendo extenderse hasta el 26 de noviembre de 2027. Aunque aún no se han hecho públicos los recorridos específicos, la normativa permite operar en cualquier vía de ámbito nacional.
Esto significa que cualquier conductor podría encontrarse con uno de estos Tesla autónomos, que estarán identificados con una pegatina especial de "Vehículos Automatizados".
El marco regulatorio es claro: aunque no haya conductor físico en el interior, es obligatoria la supervisión constante de una persona en remoto, lista para intervenir si fuera necesario.
La fase de pre-despliegue autoriza la operación de más de 10 vehículos, un claro indicio del avance de la tecnología.
El número de vehículos autorizados -19- indica que el proyecto de Tesla se encuentra en la fase 3, conocida como de pre-despliegue. Esta fase es la última antes de la puesta en servicio comercial del sistema.
Las características de esta fase, según la DGT, incluyen la operación simultánea de más de 10 vehículos. La supervisión de seguridad a bordo es opcional, pero es obligatoria en remoto.
Los coches deben circular con matrículas españolas, temporales o definitivas, aunque se permite excepcionalmente el uso de matrículas extranjeras.
El sistema que se está probando es el Full Self-Driving (FSD) de Tesla. A pesar de su nombre, este sistema requiere, en su estado actual, que una persona dentro del vehículo esté preparada para tomar el control en cualquier momento.
España busca posicionarse como líder en movilidad autónoma, impulsando innovación con seguridad y transparencia.
El programa Marco ES-AV establece cómo se deben autorizar y supervisar estas pruebas en vías abiertas. Su objetivo es triple: fomentar la transparencia, impulsar la innovación y garantizar la seguridad máxima.
Con esta estrategia, España pretende situarse entre los países líderes en el desarrollo y despliegue de la movilidad autónoma. Se busca no solo el desarrollo industrial, sino también aprovechar el potencial de esta tecnología para mejorar la eficiencia, la seguridad vial y la sostenibilidad del transporte.
Paralelamente, Tesla está desarrollando otras pruebas de su sistema FSD, como un servicio de taxi en Austin, Texas. La autorización española supone un importante voto de confianza y un campo de pruebas crucial para el ecosistema europeo.



