Ford anuncia importantes mejoras técnicas para sus modelos eléctricos Explorer y Capri.
La actualización incluye una nueva batería LFP y un motor optimizado para la gama de autonomía estándar.
El Explorer eléctrico alcanza hasta 620 km de autonomía, con un aumento de 70 km respecto a la versión anterior.
La marca del óvalo azul refuerza su oferta eléctrica más asequible con avances significativos. El SUV Ford Explorer y el crossover deportivo Capri, ambos 100% eléctricos, reciben una importante actualización técnica.
El objetivo es ofrecer a los clientes con un presupuesto más reducido mayor libertad, autonomía y prestaciones. Las mejoras se centran en los modelos de autonomía estándar, haciéndolos más atractivos y competitivos.
Mejoras técnicas clave en Explorer y Capri
- Autonomía (Explorer estándar): Hasta 620 km WLTP (70 km más).
- Nueva batería: Química LFP (fosfato de hierro y litio).
- Ventaja batería LFP: Se puede cargar al 100% regularmente sin degradación significativa.
- Motor: Nuevo diseño optimizado, aumenta potencia y par más de un 10%.
- Potencia máxima: 190 CV.
- Par motor: Hasta 350 Nm.
- Aceleración 0-100 km/h: 8.0 segundos (para ambos modelos).
El nuevo bloque motor y la batería de mayor capacidad permiten un aumento de autonomía de hasta 70 kilómetros. El Explorer de autonomía estándar supera así el hito psicológico de los 600 km, alcanzando los 620 km WLTP.
Este incremento no solo amplía el radio de acción, sino que también reduce la ansiedad por la autonomía. Los viajes largos se vuelven más fluidos y las recargas necesarias menos frecuentes.
Más allá de la autonomía, el rendimiento también mejora sustancialmente. La potencia aumenta hasta los 190 CV y el par motor llega a los 350 Nm, lo que se traduce en una respuesta más ágil.
La aceleración de 0 a 100 km/h se reduce a 8.0 segundos para ambos modelos. Esto ofrece una experiencia de conducción más dinámica y deportiva, inusual en versiones de acceso.
Ventajas de la tecnología de batería LFP
- Mayor durabilidad: La química LFP es conocida por su larga vida útil.
- Menos materias primas críticas: Reduce la dependencia de cobalto y níquel.
- Seguridad: Estructura química más estable y segura.
- Flexibilidad de carga: Los clientes pueden cargar habitualmente al 100% sin miedo a degradar la batería rápidamente.
- Comodidad: Permite espaciar más las recargas y planificar viajes con mayor holgura.
- Compromiso de Ford: Parte de la mejora continua y la búsqueda de una movilidad eléctrica más accesible.
Un componente clave de esta actualización es la nueva tecnología de baterías LFP. Esta química no solo ofrece mayor durabilidad, sino que también reduce la dependencia de materias primas muy demandadas y caras.
Una ventaja práctica crucial es que permite a los usuarios cargar la batería regularmente al 100% de su capacidad. Con otras químicas, esto podría acelerar la degradación, pero no con la LFP.
Jon Williams, director general de Ford Blue y Model e en Europa, explicó la filosofía. "Utilizamos innovación de vanguardia para ofrecer un producto mejor sin concesiones", afirmó.
Williams destacó que el objetivo es inspirar a más conductores a dar el paso a la electrificación. "Añadir hasta 70 km de autonomía a nuestra oferta asequible es un argumento poderoso", añadió.
Estas mejoras forman parte del compromiso de Ford con la mejora continua de toda su gama. La marca busca que cada modelo mantenga una dinámica de conducción distintiva y su espíritu aventurero.
La actualización refuerza el ADN de diseño auténtico de los modelos. La tecnología sirve para potenciar la experiencia del cliente, no para restar carácter a los vehículos.
Los modelos actualizados de Ford Explorer y Capri con autonomía estándar ya están disponibles. Representan una opción más convincente que nunca dentro de la gama eléctrica accesible de la marca.
Con esta movida, Ford demuestra que la innovación no está reservada solo a los modelos más caros. La tecnología de vanguardia llega también a los vehículos pensados para un público más amplio.



