La borrasca Leonardo está provocando intensas lluvias en toda España, elevando el riesgo en carretera.
Según estudios, el peligro de accidente aumenta un 70% con lluvia, siendo la visibilidad el factor crítico.
Carglass España recomienda extremar precauciones y ofrece consejos clave para una conducción segura.
La lluvia modifica drásticamente el entorno visual: filtra la luz de los faros, reduce el contraste y empeora la percepción de la carretera. Un dato alarmante de FESVIAL indica que el 75% de los conductores reconoce haber conducido con las escobillas en mal estado.
El verdadero peligro no es solo el asfalto deslizante, sino la capacidad reducida para ver y ser visto. Las gotas en el parabrisas distorsionan la luz, un efecto que se multiplica si el cristal tiene impactos o grietas.
“La principal culpable de la siniestralidad en lluvia son los problemas asociados a la menor visibilidad cuando llueve, más que el riesgo de derrapar”, explica Carglass España.
Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) tampoco son infalibles. Un estudio de la AAA (American Automobile Association) demostró que con lluvia simulada, el 69% de las pruebas resultaron en que el vehículo se salía del carril.
DATOS ALARMANTES SOBRE CONDUCCIÓN CON LLUVIA
- Riesgo de accidente: Aumenta un 70% cuando llueve (según diversos estudios).
- Escobillas en mal estado: El 75% de conductores españoles reconoce haber conducido con ellas (FESVIAL).
- Sustitución: Más del 70% no cambia las escobillas con la frecuencia recomendada.
- Parabrisas: 6 de cada 10 conductores no comprueba que su parabrisas permita una buena visión.
- ADAS con lluvia: En pruebas, fallan el 69% en mantenimiento de carril y hasta el 33% en frenada de emergencia a 56 km/h (Estudio AAA).
La pérdida de visibilidad hace que, inconscientemente, miremos a puntos más cercanos de la carretera. Esto reduce nuestra capacidad de anticipación y aumenta la carga mental. La estrategia correcta es intentar mirar a lo lecho.
Otro consejo vital es "leer" el asfalto. Un asfalto claro que refleja la luz como un cristal suele tener menos agarre que uno oscuro. También hay que buscar charcos para evitar el temido acuaplaning.
CONSEJOS CLAVE DE CARGLASS PARA CONDUCIR CON LLUVIA
- Parabrisas y escobillas: Mantenerlos en perfecto estado. Una grieta o una escobilla gastada multiplican el peligro.
- Estrategia visual: Mirar a lo lecho para aumentar el tiempo de reacción y tener un campo visual más amplio.
- Luces: Encender las luces de carretera para ver y ser vistos. No usar largas (el reflejo empeora la visión).
- Desempañar: Usar la función específica del climatizador hacia el parabrisas, con A/C y recirculación.
- Distancia de seguridad: Aumentarla considerablemente para tener más tiempo de reacción.
- Parar: Si la visibilidad es nula, parar en un lugar seguro, nunca en el arcén.
- Tratamiento antilluvia: Aplicar un tratamiento hidrofóbico en el parabrisas hace que el agua forme perlas y ruede rápidamente.
Cuando la lluvia es torrencial, fijarse en las luces de los vehículos que nos preceden ayuda a intuir la trazada de la carretera. Si un vehículo grande salpica el parabrisas, hay que mantener la calma, la trayectoria y no frenar bruscamente.
Los tratamientos repelentes de lluvia, como el que ofrece Carglass, están demostrados que mejoran la agudeza visual, especialmente de noche. Hacen que el agua forme perlas que se eliminan con facilidad.
“Un riguroso estudio de la AAA ha demostrado que el funcionamiento de los sistemas ADAS se ve afectado negativamente por la lluvia, y mínimamente por la suciedad en el parabrisas”, advierte la nota de prensa.
¿CÓMO AFECTA LA LLUVIA A LA VISIÓN? TRES FACTORES CLAVE
- 1. Menos luz y visibilidad horizontal: La lluvia reduce la luz ambiental y la distancia a la que se distinguen los objetos.
- 2. Cambio del entorno visual: Filtra la luz de los faros, oscurece el asfalto, reduce el contraste y el reflejo de las marcas viales.
- 3. Perturbación en el parabrisas: Es el efecto más peligroso. Las gotas distorsionan la luz y la capa de agua no uniforme reduce la visibilidad, incluso con limpiaparabrisas.
- Conclusión de estudios: La visibilidad reducida se debe principalmente al efecto en el parabrisas, más que al efecto atmosférico en sí.
Ante la borrasca Leonardo, la prudencia es la mejor aliada. Revisar el estado del parabrisas y las escobillas antes de viajar, aumentar la distancia de seguridad y adaptar la velocidad son gestos que salvan vidas.
Recordemos que elementos con más de un siglo de historia, como el propio parabrisas laminado (introducido por Ford) y los limpiaparabrisas (patentados en 1903), siguen siendo la primera línea de defensa para una conducción segura en condiciones adversas.
Conducir con lluvia exige un cambio de mentalidad: no solo hay que ir más despacio, sino ver y ser vistos. La tecnología ayuda, pero la atención y el mantenimiento del vehículo son insustituibles.


