Vuelta 28 del GP de Mónaco 2018: el MGU-K de Daniel Ricciardo dejó de funcionar por completo.
Perdió 160 caballos —el 25% de la potencia— y circuló 19 km/h más lento en recta sin séptima ni octava marcha.
Sebastian Vettel estuvo a un segundo durante 50 vueltas, pero en Mónaco no se adelanta. Ricciardo ganó llorando en el podio.
Era el GP de Mónaco 2018, vuelta 28 de 78. Daniel Ricciardo lideraba desde la pole cuando avisó por radio: «Estoy perdiendo potencia». En el garaje de Red Bull, los ingenieros lo confirmaron: el MGU-K —el motor eléctrico que recupera energía en frenadas y devuelve 160 CV extra— había muerto. El 25% de la potencia total del coche desapareció con 50 vueltas por delante. Y con Vettel a solo un segundo.
El australiano tuvo que cambiar el balance de frenos un 6 o 7%, tres veces más de lo normal. Sin séptima ni octava marcha por falta de potencia, su Red Bull circulaba 19 km/h más lento en las rectas, lo que se traducía en 2,5 segundos perdidos por vuelta. Sebastian Vettel, con su Ferrari a plena potencia, se acercó hasta el rango del DRS. Pero en las calles del Principado no se adelanta. Nunca.
LAS 50 VUELTAS MÁS LARGAS DE RICCIARDO EN F1
Daniel Ricciardo aguantó medio gran premio con el coche roto. 50 vueltas gestionando los frenos al límite, sin séptima ni octava marcha, siendo 2,5 segundos más lento por vuelta y con Vettel pegado a su alerón trasero. En cualquier otro circuito, le habrían adelantado sin problema. Pero era Mónaco. Las calles son demasiado estrechas y los muros están demasiado cerca. Nadie pudo pasar.
Christian Horner, jefe de equipo de Red Bull: Tenía a Vettel respirándole en el cuello. No podía cometer ningún error. No podía bloquear una rueda. Estaba gestionando todos los cambios de switches. Todo lo que tenía que manejar. Y lo clavó. Fue el tipo más frío ahí fuera.
Christian Horner: En cualquier otro circuito nos habrían adelantado sin problema.
DATOS CLAVE DEL GP DE MÓNACO 2018
- Piloto: Daniel Ricciardo (Red Bull).
- Circuito: Mónaco.
- Vuelta de la avería: Vuelta 28 de 78.
- Problema: MGU-K roto (motor eléctrico).
- Potencia perdida: 160 CV (25% del total).
- Pérdida en recta: 19 km/h más lento.
- Pérdida por vuelta: 2,5 segundos.
- Marchas inutilizables: 7ª y 8ª.
LA REDENCIÓN DE RICCIARDO: DE LA RABIA EN 2016 A LA GLORIA EN 2018
Pero había algo más detrás de las lágrimas en el podio. Dos años antes, en el GP de Mónaco 2016, Ricciardo también lideraba desde la pole. Red Bull le metió en boxes demasiado tarde y salió detrás de Hamilton, perdiendo la carrera en el pit lane. El australiano confesó entonces que no quería hablar con nadie: «Era rabia pura». Dos años después, en el mismo circuito, con el coche roto, lo ganó. La revancha más fría y calculada de la historia reciente de la F1.
Daniel Ricciardo: Estaba tan enfadado que no quería hablar con nadie. No quería que nadie me pidiera perdón. Era rabia pura.
COMPARATIVA: MÓNACO 2016 VS MÓNACO 2018
- 2016: Salió desde la pole. Perdió la carrera por un error en boxes. Sintió «rabia pura».
- 2018: Salió desde la pole. Perdió el MGU-K en la vuelta 28. Ganó con el coche roto.
- Clave de la victoria 2018: Gestionar frenos (+7%), rodar sin marchas largas y aguantar 50 vueltas con Vettel en el DRS.
- Contexto del circuito: En Mónaco no se adelanta. Las calles son demasiado estrechas.
LO QUE PERDIÓ RICCIARDO EN LA VUELTA 28
- Potencia instantánea: 160 CV del MGU-K.
- Velocidad punta en recta: 19 km/h menos.
- Tiempo por vuelta: 2,5 segundos más lento.
- Marchas disponibles: Solo hasta 6ª velocidad.
- Balance de frenos: 6 o 7% más agresivo de lo normal.
- Vueltas de supervivencia: 50.
Daniel Ricciardo cruzó la línea de meta primero en el GP de Mónaco 2018. En el podio, lloraba. No era solo la alegría de una victoria, era la liberación de dos años de frustración. Helmut Marko, asesor de Red Bull, lo resumió con una frase que quedó para la historia del motor: solo Ricciardo era capaz de ganar en Mónaco en esas condiciones. Y lo demostró.
Helmut Marko, asesor de Red Bull: Solo Ricciardo era capaz de ganar en Mónaco en esas condiciones.



