La XXIV Clásica Tenerife ha cerrado una edición histórica que durante dos fines de semana unió las islas de La Palma y Tenerife en un homenaje al automovilismo clásico.
El evento rindió tributo a dos hitos fundamentales: la Targa de Los Llanos de Aridane y el Gran Premio de Tenerife de 1965, recreado como colofón en un circuito urbano en Santa Cruz.
En regularidad, el matrimonio José Carlos Rendón y Samanta Montaner revalidó su victoria del año pasado al volante de un MG A de 1955, demostrando una gran precisión.
El Real Automóvil Club de Tenerife ha culminado con éxito la organización de una prueba que movilizó a 78 vehículos clásicos y a más de 200 participantes entre pilotos, copilotos y equipo técnico. La Clásica Tenerife transcurrió por cinco etapas que recorrieron desde los paisajes volcánicos de La Palma hasta la frondosa vegetación tinerfeña.
El carácter único de esta edición vino marcado por la rememoración de dos pruebas históricas. En La Palma, los participantes disputaron una etapa en la carretera construida sobre la lava del volcán Tajogaite, evocando la antigua Targa de Los Llanos de Aridane. En Tenerife, el espectáculo final recreó el Gran Premio de Tenerife de 1965 en un circuito urbano por las ramblas de Santa Cruz.
"Sin ellos resultaría imposible realizar la Clásica, que cada año es más grande", afirmó el presidente del RACT, Miguel Hernández Calzadilla.
La prueba de regularidad vivió un duelo muy ajustado entre los dos últimos ganadores. La victoria final fue para el joven matrimonio José Carlos Rendón y Samanta Montaner con su MG A de 1955, que sumaron 342,5 puntos. Superaron por poco más de 37 puntos a David Liceras y Ainhoa Ayarra, que pilotaban un Volvo 1.800 de 1963.
El tercer puesto en regularidad lo consiguieron Alberto Amaral y José A. Campos con un Mini Cooper 5, por delante de Jochen Sieper y Nicolás Sánchez con Lancia Fluvia 1.6 y de Cristina Montes de Oca y Cristina Rodríguez con Triumph TR6.
| Posición | Piloto / Copiloto | Vehículo | Puntos |
|---|---|---|---|
| 1º | José C. Rendón / Samanta Montaner | MG A (1955) | 342,5 |
| 2º | David Liceras / Ainhoa Ayarra | Volvo 1.800 (1963) | 379,6 |
| 3º | Alberto Amaral / José A. Campos | Mini Cooper 5 | 472,0 |
| 4º | Jochen Sieper / Nicolás Sánchez | Lancia Fluvia 1.6 | 488,8 |
| 5º | Cristina Montes de Oca / Cristina Rodríguez | Triumph TR6 | 500,5 |
La gran sorpresa llegó en la categoría de turismo, donde los debutantes palmeros Álvaro Álvarez y Ángel Afonso, los más jóvenes de la prueba, se impusieron al volante de un MG B de 1965. Álvarez manifestó su euforia tras la victoria: "No teníamos ni idea, pero al vernos arriba comenzamos a cuadrar bien los tiempos y hemos ganado con la fortuna del debutante".
"Tremenda afición al motor que hay en Tenerife, hay que repetirlo", destacó el presidente de la Federación Tinerfeña de Automovilismo.
El éxito de público fue masivo, especialmente durante la recreación del Gran Premio de Tenerife de 1965 en las calles de la capital. Miles de espectadores siguieron durante dos horas el paso de los 78 vehículos por la avenida Benito Pérez Armas y la rambla Reyes Católicos, con salida desde la avenida de Madrid.
- La prueba está homologada por la FIVA, siendo la única de España con este reconocimiento internacional.
- El RACT ya trabaja en la organización de la XXV edición, que celebrará las bodas de plata del evento en 2025.
- El patrocinio contó con el apoyo de los cabildos de Tenerife y La Palma, cinco ayuntamientos y empresas privadas como Canaauto y Caixabank.
La dirección de carrera, a cargo de Leo Mansito, y todo el equipo organizador del Real Automóvil Club de Tenerife han logrado superar el complejo reto logístico de mover la competición entre dos islas. La XXIV Clásica Tenerife consolida así su posición como el evento de automovilismo histórico más importante y seguido del archipiélago canario.







