Los fabricantes de motores de la F1 2026 no parten de cero, pero tienen claros los campos de batalla.
Hywel Thomas, de Mercedes, identifica tres puntos clave: el V6 térmico, la eficiencia eléctrica y la integración.
Un nuevo sistema, el ADUO, ayudará a los fabricantes rezagados a recuperar terreno durante la temporada.
La revolución técnica de la Fórmula 1 en 2026 no supone un borrón y cuenta nueva para los motores. Los fabricantes parten de una base conocida: el V6 térmico y el sistema híbrido MGU-K heredados de la era iniciada en 2014.
Sin embargo, existen matices y áreas de desarrollo específicas donde la innovación marcará la diferencia. Hywel Thomas, director de Mercedes AMG High Performance Powertrains, ha esborado los tres puntos críticos donde se decidirá la supremacía.
"Los elementos de la unidad de potencia ya existían, así que para conseguir una unidad de rendimiento hay que fijarse objetivos increíblemente ambiciosos", explica Thomas. El desafío es optimizar dentro de los límites de coste.
Los tres puntos clave según Hywel Thomas (Mercedes)
- 1. Potencia del motor térmico (V6): Sigue siendo fundamental. Diferencias de rendimiento entre fabricantes.
- 2. Eficiencia del sistema eléctrico (MGU-K): Cuanto más eficiente, más tiempo podrá sumar potencia.
- 3. Integración de componentes: Cómo trabajan juntos el V6, el eléctrico, el chasis y el piloto.
El primer punto es el más clásico: la potencia bruta del V6. Aunque todos los fabricantes han alcanzado niveles de fiabilidad excelentes, habrá diferencias de rendimiento. "Nos encanta la potencia del motor, y ese será uno de los aspectos principales", confirma Thomas.
El segundo campo de batalla es la eficiencia del sistema eléctrico MGU-K. La energía disponible por vuelta será más limitada que antes. Por tanto, la clave no es solo la potencia punta, sino cuánto tiempo se puede mantener activa.
"Cuanto más eficiente sea el sistema eléctrico, más podrá mantenerse en funcionamiento y cuanto más tiempo pueda hacerlo, más rápido irá el coche", señala el ingeniero de Mercedes. La gestión energética será más crucial que nunca.
El tercer punto es el más complejo: la integración. "Conseguir que todos los componentes funcionen bien juntos será crucial", afirma Thomas. Esto incluye la interacción con el piloto y el chasis completamente nuevo.
El piloto podrá ser muy rápido en recta si realmente quiere, pero tendrá verdaderos problemas durante el resto de la vuelta. Así que no podrá hacerlo, aunque quisiera. Creo que ese elemento estratégico de saber dónde utilizar la energía marca una gran diferencia.
Thomas pone un ejemplo claro: un piloto no puede simplemente apretar a fondo en cada recta. Debe gestionar la energía eléctrica de forma estratégica para no quedarse sin recursos en partes clave del circuito. La colaboración piloto-ingeniero será vital.
Para evitar que un fabricante se quede atrás de forma irreversible, la FIA ha implementado el sistema ADUO (Additional Development and Upgrade Opportunities). Un mecanismo de ayuda para quienes partan en desventaja.
Explicado por Nikolas Tombazis, jefe técnico de la FIA: cada 5-6 carreras se medirá el rendimiento medio de cada motor. Los que estén por debajo de un nivel establecido recibirán beneficios acumulativos.
Estos beneficios son: dinero extra para desarrollo, horas adicionales en banco de pruebas y la oportunidad de rehomologar el motor. Una red de seguridad para mantener la competición equilibrada.
El sistema ADUO de la FIA
- Qué es: Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualización.
- Cómo funciona: Evaluación del rendimiento cada 5-6 carreras.
- Beneficiarios: Fabricantes cuyo rendimiento medio esté por debajo de un nivel.
- Ayudas: 1. Presupuesto extra de desarrollo. 2. Más horas en banco de pruebas. 3. Posibilidad de rehomologar el motor.
- Objetivo: Permitir que los rezagados se pongan al día durante la temporada.
Este enfoque reconoce la realidad: al inicio de 2026, es casi seguro que un motor tendrá una ventaja de rendimiento. Pero a diferencia de ciclos anteriores, los rivales tendrán herramientas para recortar esa desventaja de forma reglamentada.
La filosofía general de los motores 2026 es, por tanto, de evolución inteligente más que de revolución. Se prioriza la eficiencia global y la integración de sistemas sobre el simple aumento de potencia bruta.
Para los equipos, el trabajo no termina en la fábrica. Deberán aprender rápidamente cómo explotar al máximo estas nuevas unidades en pista, en colaboración estrecha con sus pilotos.
La batalla de desarrollo entre Mercedes, Ferrari, Honda (Red Bull), Renault (Alpine) y el recién llegado Audi promete ser fascinante. Con reglas más equilibradas, la competencia podría ser la más reñida de la era híbrida.
Los primeros tests en Barcelona a finales de enero empezarán a desvelar las cartas. Hasta entonces, los rumores sobre qué fabricante va por delante llenarán el paddock.

