El Mercedes-Benz 190 E 2.5‑16 Evolution II —conocido como Evo II— se expone en el Museo Mercedes-Benz de Stuttgart.
La unidad expuesta en la muestra “Youngtimer” perteneció a la prensa en 1990 y hoy forma parte de la colección histórica de la marca.
Este deportivo de culto nació para homologar el coche de competición que dominó el DTM en la década de los 90.
El Evo II es una pieza clave en la historia de Mercedes-Benz. Fabricado en 1990 en una serie exclusiva de 502 unidades, el modelo cumplió con los requisitos de homologación exigidos por el DTM, que pedía al menos 500 coches.
La unidad expuesta luce el número “222” en la palanca de cambios, una identificación única que la diferencia dentro de la producción total de este modelo icónico.
EL MOTOR Y SU ADN COMPETICIÓN
Bajo el capó, el Evo II alberga un bloque M 102 E 25/2 de 2.5 litros con tecnología de cuatro válvulas. Instalado con una inclinación de 15 grados, entrega 173 kW (235 CV) a 7.200 rpm.
La versión de calle alcanza una velocidad máxima de 250 km/h, aunque su velocímetro marca hasta 260 km/h. En el DTM, el motor del coche de carreras llegó a rendir hasta 274 kW (373 CV) en 1992.
El diseño del motor seguía la tecnología del DTM de la época, con una carrera más corta que la del 190 E 2.5-16 presentado en 1988.
DATOS CLAVE DEL EVO II
- Producción: 502 unidades fabricadas en 1990 para homologación.
- Potencia: 173 kW (235 CV) a 7.200 rpm en la versión de calle.
- Prestaciones: velocidad máxima de 250 km/h.
- Color: todas las unidades se pintaron en Negro Perla Metálico (DB 199).
- Precio en 1990: alrededor de 120.000 marcos alemanes.
LA AERODINÁMICA Y EL ALERÓN
Presentado como una sensación en el Salón de Ginebra de marzo de 1990, el Evo II llamó la atención por su enorme alerón trasero de aleación ligera, un elemento inusual para un coche de calle.
El alerón permite ajustar la aerodinámica mediante varios tornillos. Para mejorar el flujo de aire, parte de la luneta trasera aparece cubierta, un detalle heredado directamente de la competición.
DETALLES ÚNICOS DEL MODELO
- Estrella rebajada: la estrella Mercedes se colocó varios centímetros más baja por el gran alerón.
- Cierre del maletero: ubicado en el propio logotipo, una posición muy inusual.
- Llantas romanas: llantas de aleación de seis radios de 17 pulgadas, apodadas “ruedas de combate”.
- Equipamiento: asientos deportivos, tapicería de tela a cuadros, techo solar, radio Becker Grand Prix con casete y aire acondicionado.
LA EXPOSICIÓN “YOUNGTIMER”
La unidad expuesta en Stuttgart fue utilizada como coche de pruebas para la prensa en 1990 y posteriormente pasó a formar parte de la colección de vehículos de la compañía.
La muestra “Youngtimer” reúne diez coches icónicos de las décadas de 1990 y 2000, y permanecerá abierta al público hasta el 31 de mayo de 2026 en el Museo Mercedes-Benz.
EL EVO II EN EL DTM
- Homologación: se fabricaron 502 unidades para cumplir con las normas del campeonato.
- Potencia en competición: el motor inicial rendía 245 kW (333 CV) a 8.500 rpm.
- Título: en 1992, Klaus Ludwig se proclamó campeón del DTM con este modelo.
- Régimen máximo: el propulsor podía alcanzar hasta 9.500 rpm en la versión de carreras.
El Mercedes-Benz 190 E 2.5‑16 Evolution II sigue siendo un objeto de deseo para los aficionados. Su legado en el DTM, su exclusividad y su diseño extremo lo convierten en una pieza cada vez más valiosa del automovilismo.

