El Rally de Portugal nació y creció bajo la dictadura con velocidad, audacia y mucha determinación.
La prueba, organizada por la TAP desde 1967, se consolidó como cita internacional de primer nivel.
César Torres burló la crisis del petróleo en 1974 con gasolina venezolana y salvó la edición más épica.
El rally comenzó organizado por el Grupo Desportivo e Cultural da TAP y, a partir de 1975, por el Automóvel Club de Portugal. La prueba era una auténtica aventura y una maratón por carreteras tan difíciles como espectaculares, que rápidamente ganaron fama más allá de las fronteras lusas. Las especiales de clasificación tenían una importancia relativa en aquella época: los rallies se decidían en los sectores de enlace, en carreteras abiertas al público con exigentes controles horarios y kilómetros disputados al crono.
César Torres nunca dio tregua a máquinas ni a pilotos. Ganaba quien menos penalizaba. La primera edición del Rally Internacional TAP se disputó en 1967 con la particularidad de que los participantes partían desde diez ciudades europeas donde la aerolínea de bandera portuguesa tenía representación. Los coches se concentraron en San Sebastián, en España, donde realmente comenzó un rally que sumaba 2.332 kilómetros, seis etapas, ocho especiales y decenas de rigurosos controles horarios.
LOS PRIMEROS AÑOS DEL RALLY INTERNACIONAL TAP
Tras cuatro días de intensa competición, aquella primera edición concluyó en el Estoril con la victoria de José Carpinteiro Albino a los mandos de un Renault 8 Gordini. El piloto portugués recibió un premio de 60 escudos —el equivalente a unos 300 euros actuales— y se convirtió en el primer vencedor de una prueba llamada a hacer historia en el automovilismo mundial.
La edición de 1968 quedó grabada con letras de oro: 190 inscritos, una cifra récord que perdura hasta nuestros días. Al año siguiente, la organización ganó reconocimiento internacional al descalificar al vencedor Tony Fall por una pintoresca razón: el piloto inglés entró en el último control con dos acompañantes en el interior de su Lancia Fulvia HF 1600, ya que el tercer ocupante era su novia. La excusa simpática escondía la firme sospecha de que había cambiado de coche durante la última noche del rally. La victoria oficial fue para Francisco Romãozinho con un Citroën DS 21 de fábrica.
El rally comenzó por ser organizado por el Grupo Desportivo e Cultural da TAP y, a partir de 1975, por el Automóvel Club de Portugal. La prueba era una verdadera aventura y una maratón por estradas tan difíciles como espectaculares.
LOS PRIMEROS AÑOS DEL RALLY TAP
- 1967: Primera edición. Salida desde diez ciudades europeas. Victoria de Carpinteiro Albino con Renault 8 Gordini.
- 1968: Récord histórico de 190 inscritos, máximo que sigue vigente en la actualidad.
- 1969: Descalificación de Tony Fall por llevar a su novia como tercera ocupante. Victoria de Romãozinho con Citroën DS 21.
- 1970: El rally entra en el Campeonato de Europa y atrae a los mejores pilotos del mundo.
LA CONSOLIDACIÓN INTERNACIONAL Y EL MUNDIAL
La prueba se consolidó a nivel internacional y los mejores pilotos del mundo querían correr en Portugal. En 1970, el rally entró en el Campeonato de Europa y solo tres años después, en 1973, se integró en el primer Campeonato del Mundo de Rallyes. Todo fue posible gracias a la determinación de Alfredo César Torres y al trabajo incansable de su equipo, que lograron poner a Portugal en el mapa del automovilismo mundial pese a las dificultades políticas que atravesaba el país.
La última edición disputada en tiempo de dictadura tuvo lugar entre el 20 y el 23 de marzo de 1974. Pero aquel rally estuvo a punto de no celebrarse debido a la crisis del petróleo y al racionamiento de combustible que asfixiaba a las economías occidentales. El Gobierno portugués decretó la suspensión de todas las pruebas de deporte motorizado, lo que provocó una reacción enérgica e inmediata de César Torres. El director de la prueba movió todos los hilos posibles para salvar su rally.
En 1970 entró en el Campeonato de Europa y, tres años después, integró el primer Campeonato del Mundo de rallies, todo ello gracias a la determinación de Alfredo César Torres y al trabajo de su equipo.
1974: EL RALLY QUE BURLÓ A LA CRISIS DEL PETRÓLEO
- Prohibición: El Gobierno portugués suspendió las pruebas de motor por la crisis del petróleo y el racionamiento de combustible.
- Gasolina venezolana: César Torres logró autorización para celebrar la prueba con combustible suministrado por Venezuela.
- Formato reducido: Versión más corta que en años anteriores y sin los itinerarios de concentración europeos.
- Hito mundial: Fue la primera cita del Campeonato del Mundo de 1974, algo que no lograron Montecarlo ni Suecia.
EL ÚLTIMO RALLY DE LA DICTADURA
El instinto político de César Torres logró lo que no consiguieron los organizadores de los rallies de Montecarlo y de Suecia: que su prueba fuera la primera del Mundial de 1974. Con la gasolina llegada desde Venezuela y un formato más reducido que en ediciones anteriores, el rally se disputó sin los tradicionales itinerarios de concentración que caracterizaban a la prueba portuguesa. El espectáculo, sin embargo, estuvo a la altura de las circunstancias más adversas.
Fiat dominó un rally extremadamente duro en el que los pilotos prácticamente no tuvieron descanso. Raffaele Pinto se llevó la victoria al volante del Fiat 124 Abarth, inscribiendo su nombre en la última página de una época. Aquella fue la última edición del Rally Internacional TAP y la última celebrada en tiempo de dictadura. Apenas un mes después, el 25 de abril de 1974, Portugal conquistó la libertad con la Revolución de los Claveles. El rally y el país pasaban página al mismo tiempo.
El Rally de Portugal es hoy una de las citas más emblemáticas del Campeonato del Mundo de Rallyes, pero sus cimientos se forjaron en tiempos muy difíciles. La valentía de César Torres, la audacia de los pilotos y el fervor de los aficionados lusos permitieron que la prueba sobreviviera a la censura, a la crisis del petróleo y a las imposiciones de un régimen que estaba a punto de caer.
La historia del rally es también la historia de un país que luchaba por abrirse al mundo. Aquellas carreteras difíciles y espectaculares de los años sesenta y setenta ya no existen, pero el espíritu de resistencia y libertad que alumbró el Rally TAP sigue vivo en cada kilómetro cronometrado de la prueba lusa. Un mes después de aquel marzo de 1974, Portugal despertó en democracia y el rally ya estaba preparado para una nueva era.

