Añade EuroMotor a tus fuentes preferidas en Google
Zandvoort celebró su último Gran Premio de Fórmula 1 el 23 de agosto de 2026. Las gradas, agotadas; las dunas, naranjas. Es la despedida.
El circuito holandés desaparece del calendario por motivos económicos, como ya ocurrió en 1985. Coste: 70 millones de euros. Apoyo público: cero.
Mientras, Catar paga 55 millones de dólares al año y Arabia Saudí, 72. La próxima parada es Madrid, que promete no usar dinero público.
El Gran Premio de Países Bajos en Zandvoort se despidió del calendario de Fórmula 1 el pasado domingo. El circuito, que regresó en 2021 después de 36 años de ausencia, desaparece otra vez por la misma razón que en 1985: el dinero.
La organización anunció en diciembre de 2024 que 2026 sería su último año. Fórmula 1 ofreció alternativas —contrato anual o alternar con otro circuito—, pero la organización dijo que no.
EL REGRESO Y LA DESPEDIDA DE ZANDVOORT
Zandvoort no volvió por casualidad. Max Verstappen debutó en Fórmula 1 en 2015, con 17 años. Su ascenso construyó, casi solo, una afición nueva en un país sin Gran Premio propio desde 1985. Un consorcio holandés, con el expiloto Jan Lammers al frente, empezó a presionar para traer la carrera de vuelta.
El acuerdo se cerró para 2020, pero la pandemia lo retrasó un año. Zandvoort reapareció en septiembre de 2021, 36 años después de su última carrera. Verstappen ganó su primer Gran Premio en casa, delante de 70.000 aficionados vestidos de naranja.
DECLARACIONES DE ROBERT VAN OVERDIJK, DIRECTOR DE LA CARRERA
Robert van Overdijk, director de la carrera de Zandvoort:
Nosotros y el Gran Premio de Gran Bretaña, en Silverstone, somos los únicos que operamos sin ningún apoyo del gobierno.
Necesitan tres años seguidos con las gradas llenas para ser rentables.
LAS CIFRAS DE ZANDVOORT Y EL RESTO DEL CALENDARIO
En 2024, montar la carrera costó unos 70 millones de euros. Ese mismo año, los accionistas se repartieron 20 millones de las reservas del evento. Al cierre, solo quedaban 3,8 millones. Ya en 2018, el entonces primer ministro Mark Rutte dejó claro que el gobierno no lo financiaría. Nunca lo ha hecho.
El resto del calendario funciona de otra forma. Catar paga 55 millones de dólares al año, en un contrato de diez años que suma 550 millones. Arabia Saudí paga en torno a 72 millones, además del patrocinio global de Aramco. Baréin, unos 60 millones. Todo, dinero público.
CIFRAS CLAVE DEL FIN DE SEMANA EN ZANDVOORT
- Último GP: 23 de agosto de 2026.
- Coste de la carrera (2024): 70 millones de euros.
- Reparto a accionistas (2024): 20 millones de euros.
- Reservas al cierre: 3,8 millones de euros.
- Apoyo gubernamental: cero euros.
- Espectadores: 70.000 aficionados vestidos de naranja.
- Ganador en 2021: Max Verstappen.
LAS VEGAS Y LA FÓRMULA 1 COMO PROMOTORA
Las Vegas es distinta. Ahí no hay un tercero que pague por organizar la carrera. La propia Fórmula 1, a través de Liberty Media, es quien promueve el Gran Premio. Ha invertido cerca de 500 millones de dólares en construirlo, sin depender de la cuota de un gobierno o de un promotor local.
EL CASO DE MADRID: ¿DINERO PÚBLICO O NO?
La siguiente parada del calendario es Madrid. Su primer Gran Premio en 45 años llega en septiembre. Los responsables del proyecto lo han repetido desde el principio: no costará «ni un euro de dinero público».
La carrera se organiza a través de Ifema, el recinto ferial de Madrid. Ifema es pública en un 62%: un 31% de la Comunidad de Madrid, un 31% del Ayuntamiento. Según sus propias cuentas, Ifema ya ha invertido al menos 188 millones de euros en el proyecto. Y ha registrado un riesgo de hasta 270 millones si el contrato con la Fórmula 1 se rompiera. Ese dinero, y ese riesgo, son en su mayoría públicos.
LO QUE PAGAN OTROS PAÍSES POR UN GP DE F1
- Catar: 55 millones de dólares al año (contrato de 10 años: 550 millones).
- Arabia Saudí: 72 millones de dólares al año.
- Baréin: 60 millones de dólares al año.
- Las Vegas: 500 millones de dólares invertidos por Liberty Media.
- Zandvoort: 70 millones de euros de coste, cero de apoyo público.
- Madrid (Ifema): 188 millones de euros invertidos, 62% público.
UN ADIÓS ENTRE DUNAS Y SIN DINERO PÚBLICO
En Países Bajos, el gobierno nunca puso un euro. Zandvoort se queda sin Fórmula 1. En Madrid, prometen que tampoco lo pondrán. Pero el dinero público, a través de Ifema, ya está invertido. La historia de Zandvoort —un circuito que volvió por la magia de un piloto y se va por la falta de financiación— deja una pregunta en el aire: ¿se puede mantener un Gran Premio sin apoyo estatal cuando el resto del calendario se financia con dinero público?
Zandvoort se despide de la Fórmula 1 con las gradas llenas, las dunas naranjas y la sensación de que el dinero, otra vez, ha decidido el futuro del deporte. El circuito holandés no pudo competir con los petrodólares de Catar, Arabia Saudí o Baréin. Y mientras Madrid promete no usar dinero público, Ifema ya ha invertido 188 millones. La paradoja de la Fórmula 1 moderna: un deporte global que vive de la pasión de los aficionados, pero que se sostiene sobre cifras millonarias y decisiones políticas.

